En 2022, dimos un gran paso al lanzar nuestro primer vino, el Vino JH Reserva, una exquisita “Mezcla de Campo” que se convirtió en el Cabernet Sauvignon y Carménère que comercializamos actualmente. Este logro es el resultado de nuestra dedicación y el valioso apoyo de nuestros agrónomos y enólogos, quienes nos guiaron en técnicas esenciales como poda, riego y fumigaciones.
En nuestra búsqueda de la excelencia, hemos decidido mantenernos fieles a las tradiciones y prácticas que han definido la vitivinicultura por generaciones. Aunque la tecnología ofrece avances como la poda y cosecha mecanizada, en nuestra viña preferimos preservar el toque artesanal que garantiza la calidad de nuestros vinos. La selección manual de los racimos y la dedicación de nuestra mano de obra local no solo protegen la salud de nuestras vides, sino que también mantienen vivas las tradiciones vitivinícolas que han sido el corazón de nuestra comunidad durante más de un siglo. Abandonamos el uso de herbicidas y adoptamos la desbrozadora, así como técnicas de incorporación de materia verde al suelo. Además, reemplazamos los fertilizantes tradicionales con bioestimulantes y fertilizantes foliares basados en algas.
Nuestro compromiso con el entorno se extiende a la comunidad, con un Convenio Marco con la Universidad de Talca, Sede Colchagua. Este acuerdo permite a los estudiantes de Vitivinicultura realizar prácticas en nuestra viña, fusionando el aprendizaje académico con la experiencia práctica.
Nuestra viña se encuentra en la histórica Rinconada La Patagua , una región con más de 100 años de tradición en el cultivo de la vid. Aunque la Reforma Agraria transformó el paisaje agrícola, dando paso a una diversidad de cultivos y desarrollos residenciales, los vestigios de la Bodega de La Patagua siguen siendo un testimonio tangible de nuestro legado vitivinícola. Entre sus muros derruidos y grandes cubas de ladrillo y cemento, se respira la esencia de un pasado glorioso que seguimos honrando con cada cosecha.